Dos antenas parabólicas y tres guías acústicas te permiten experimentar en primera persona la propagación radiada y guiada del sonido.
El Museo ha completado la instalación para experimentar con ondas radiadas y ondas guiadas.
En la explanada delantera del edificio 4P encontrarás dos antenas parabólicas – una de color naranja y la otra azul – enfrentadas, con ellas podrás experimentar las ondas radiadas.


Cada una de las antenas tiene una pieza circular situada en el foco de la parábola y sujeta por tres tirantes. Cuando se emite una onda desde dicho foco hacia la parábola, por la forma de la misma, la onda rebota en forma de rayos paralelos, y se transmite a la otra parábola. Dicha onda volverá a rebotar en la superficie de la segunda parábola concentrando sus rayos en el foco de la misma.
Para hacer el experimento busca a un/a amigo/a, situaos cada uno en una de las parábolas. Solo tienes que hablar en el foco (la pieza redonda) hacia la parábola en la que estés, tu compañero/a escuchará perfectamente lo que digas si sitúa la oreja en el foco de su parábola.
En la parte trasera del edificio 4P encontrarás tres tubos – rojo, azul y verde – acabados por sus extremos en bocinas, con ellos podrás experimentar las ondas guiadas.


Los tubos actúan como guías de onda acústicas circulares. En ellos las ondas se propagan en la dirección del tubo, siguiendo las curvas que pueda tener. Es decir, el tubo “guía” las ondas, aunque no vaya en línea recta.
En una propagación guiada, hay que dimensionar el diámetro del tubo para que se propague exactamente el rango de frecuencias que queremos. El ancho de banda de las frecuencias vocales va de 300 Hz a 3KHz, aproximadamente. El diámetro del tubo (8 cm) permite propagarlas sin distorsión. Un diámetro menor solo permite la propagación correcta de frecuencias mayores; mientras que un diámetro mayor, solo la de frecuencias menores. En una propagación guiada, la onda pierde poca potencia, alcanzando distancias largas.
Para hacer el experimento, solo tienes que hablar con tu compañero/a situándoos cada uno en un extremo del mismo tubo. Verás que, gracias a las bocinas de los extremos, se escucha muy bien incluso a una cierta distancia.
¡Que lo disfrutéis!
