. Introducción – Museo ETSIT

Introducción

Los seres humanos somos los animales más curiosos y sociables del planeta. Estas dos cualidades nos llevan, de una forma natural, a sentir la necesidad de comunicarnos entre nosotros.

Los seres humanos somos los animales más curiosos y sociables del planeta. Estas dos cualidades nos llevan, de una forma natural, a sentir la necesidad de comunicarnos entre nosotros. El lenguaje oral y escrito proporcionó, desde los albores de la humanidad, la comunicación necesaria en el entorno inmediato. Para llegar a destinos remotos se utilizaron medios escritos, pero siempre a costa de una cantidad notable de tiempo y esfuerzo.

La necesidad de comunicación a distancia: telecomunicación («tele» es la palabra griega para “lejos”) ha llevado a la humanidad a desarrollar todo tipo de estrategias e inventos.

 El telégrafo, el teléfono, la radio, la television, los tubos de vacío, el transistor, los ordenadores, las redes de cables submarinos, las estaciones de telefonía móvil, la fibra óptica, las constelaciones de satélites de comunicaciones, el protocolo http, internet,los smartphones ….todos ellos son ejemplos de la creatividad y el genio de las personas para ir más allá de sus limitaciones físicas. La telecomunicación representa un desarrollo colectivo sin precedentes, porque en escasos 200 años la humanidad ha pasado de tener una comunicación limitada y difícil a sistemas que facilitan que podamos comunicarnos de forma global e instantánea.

El Museo de Historia de la Telecomunicación Vicente Miralles pretende ilustrar ese avance a través de los dispositivos que lo hicieron posible. La telegrafía, la telefonía, la radiocomunicación, los equipos audiovisuales, así como los aparatos para medir e investigar se presentan de una forma didáctica al gran público.

 En este museo encontrareis una pequeña muestra de una parte fundamental de la historia y el avance de la humanidad; nuestra intención es que lo visitéis y lo disfrutéis, que ahondéis en la tecnología que nos rodea y de la que no somos a veces demasiado conscientes, y, si es posible, despertar en vosotros la misma curiosidad y pasión que guio a los pioneros de la Telecomunicación.