. Magnetófono – Museo ETSIT

Magnetófono

Descripción

Puede decirse que el magnetófono de alambre tiene el honor de ser el primer aparato de grabación de sonido sobre soporte magnético. No obstante, y debido a que la señal que proporcionaban los primeros magnetófonos era muy débil, su uso no se popularizó hasta 1933, cuando la multinacional alemana AEG tomó la iniciativa de mejorarlos y comercializarlos. Los primeros equipos fueron sustituidos en apenas tres años por el grabador de cinta abierta, un tipo mejorado de magnetófono que permitía la grabación y reproducción de sonidos utilizando como soporte la cinta magnética de audio. Dichas cintas se fabricaban inicialmente con papel recubierto de óxido de metal, pero este material se deterioraba con facilidad, de modo que, con el tiempo, se experimentó una migración hacia un material alternativo: las cintas flexibles de acetato de celulosa recubiertas con laca, un soporte mucho más ligero y resistente que el anterior. Durante el proceso de grabación, la cinta del magnetófono se desplazaba por tres cabezales magnéticos constituidos por electroimanes. Un oscilador generaba corriente alterna de alta frecuencia y la transmitía a un cabezal supresor, que era el encargado de eliminar toda señal registrada anteriormente en la cinta. Los sonidos que se deseaba registrar se traducían a señal eléctrica, la llamada corriente de modulación, que recorría el cabezal grabador inscribiendo en la cinta las señales en forma de magnetismo remanente. En la reproducción, el cabezal de lectura efectuaba el proceso contrario, convirtiendo el magnetismo remanente en señal eléctrica, y ésta en sonido a través de un altavoz.